Pelota de juegos como silla

Uno de los propósitos para este año es intentar integrar y adaptar las tareas escolares en nuestro hogar.
Mi Principito está aprendiendo a escribir. Esta tarea le resulta harto-complicada por su inmadurez en la motricidad gruesa y por supuesto fina por lo que hay que animarle constantemente a la hora de practicar la escritura. 

Tampoco puedo obviar su habilidad para distraerse con gran facilidad y la dificultad para sostener la concentración en una sola actividad que ,además, no le motiva nada, así que intentamos encontrar el equilibrio en esa fína línea que separa el disfrute del aborrecimiento.
Si algo he aprendido es que el movimiento facilita el aprendizaje así que hay que poner esta idea en práctica también para aprender a escribir y ¿cómo?

Sustituyendo la tradicional silla por una pelota de ejercicios. En nuestro caso una pelota saltarina ya que los "cuernos-agarre" permiten más estabilidad y proporcionan el mismo movimiento. (la pelota se usa con los cuernos-agarre justo al revés, estos contra el suelo).
Al estar aquí sentado ajusta y reajusta la postura permitiendo ese movimiento, la activación de su nivel de alerta, que en el fondo proporciona a mi Principito más sosiego. 

Os animo a probar. Esta iniciativa es nueva en nuestro hogar pero hemos conseguido pasar de la negativa y el mal rato por tener que hacer los deberes del colegio a empezar con mejor actitud y realizar parte de la tarea sin pasar por la frustración.

Podéis usar bola saltarina, pelota grande de ejercicios o de pilates. Dependiendo de cual se puede comparar en un juguetería o bien en un gran almacén  de productos deportivos y son económicas.

Ah... y para que no esté dando tumbos por el suelo cuando no se utiliza ocupando un espacio precioso en los minipisitos de hoy en día la podéis guardar encima de una balda del cuarto infantil o colocar una barra-colgador a media altura en el pasillo y allí encima colocarla como hacen en los gimnasios.